Según un estudio, incluso con una extracción extensiva de los metales de la corteza terrestre y con vastos programas de reciclaje de metales, puede no cubrirse la demanda futura de todas las naciones si los paises en vias de desarrollo comienzan a usar los mismos servicios de los que ya disponen las naciones desarrolladas.

 Usando los depósitos de cobre de América del Norte como punto de partida, los investigadores, Robert Gordon y Thomas Graedel de la Universidad de Yale, y Marlen Bertram de la Organización Europea, siguieron la evolución de la minería del cobre, su uso y pérdida, durante todo el siglo XX. Despues, los científicos aplicaron sus descubrimientos y datos adicionales a una demanda global estimada para el cobre y para otros materiales si todas las naciones estuviesen completamente desarrolladas y usaran tecnologías modernas.

Según el estudio, se requeriría todo el cobre en forma mineral, más el cobre actualmente en uso, para darle al mundo el nivel de las naciones desarrolladas en los campos de la transmisión de energía, construcción y otros servicios y productos que dependen de este metal.

Los investigadores estimaron que el 26 por ciento del cobre extraíble de la corteza terrestre se pierde actualmente en residuos no reciclados. Para el zinc, este valor es del 19 por ciento. Los precios actuales no reflejan esas pérdidas porque el suministro es todavía lo bastante grande como para cubrir la demanda, y además nuevos métodos han ayudado a las minas a producir el material con más eficacia.

 El estudio afirma que estos metales no están en peligro de agotamiento en un futuro inmediato. Sin embargo, los investigadores creen que metales escasos como el platino, corren el riesgo de agotarse en este siglo debido a la falta de un sustituto apropiado para su uso en dispositivos como los convertidores catalíticos y celdas o células de combustible de hidrógeno. Han encontrado también que, para muchos metales, el ritmo medio de uso por persona continúa creciendo. Como resultado, advierte el informe, aún más metales afrontarán similares riesgos de escasez en el futuro.

Esto significa que la humanidad debe asumir el reciclaje en una escala mucho más amplia en el futuro.