La basura domestica es una fuente de energía y de materias primas reciclables. Con el tratamiento correspondiente mas del 70% de toda la basura doméstica se puede reciclar. Actualmente disponemos de mecanismos para el reciclado de la basura que generamos. Pero para ello es necesaria la participación de todos, gobierno, empresas y ciudadanos. A nivel individual es necesario adquirir nuevos hábitos para el tratamiento de la basura. Un primer paso es la separación selectiva de los distintos tipos de basura.
Antes de empezar a reciclar es aconsejable conocer los tipos de basura domestica que hay.

Materia orgánica. Los residuos organicos de nuestra basura se pueden reciclar como compost para el abono de cultivos.
Plásticos. Envases mayoritariamente de un solo uso. El reciclaje del plastico para un nuevo uso deberia sustituir al tratamiento habitual de abandono en vertederos que tantos problemas provoca.
Papel y cartón. Con el reciclaje del papel y el cartón de nuestra basura evitamos la tala de árboles y el cultivo de especies de crecimiento rápido no aptas que sustituyen a las autóctonas.
Vidrio.  Es reciclable en su totalidad. Un envase de vidrio puede ser reutilizado varias veces antes de ser reciclado para producir nuevos envases.
Latas. Suelen ser envases de un solo uso. Su fabricación supone un gran gasto de energía y materia prima con todo lo que ello conlleva.
Briks. Su composición, celulosa, aluminio y plástico hace que su reciclaje sea mas difícil que otro tipo de envases.

Podemos reducir los graves problemas que las residuos domesticos ocasionan con un consumo y reciclaje responsable. Reducir la basura evitando los envases no estrictamente necesarios y reutilizar en la medida que sea posible los productos antes de convertirlos en basura. Y por supuesto reciclar las basuras para utilizar las materias primas después de un tratamiento adecuado.