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Italia, Noruega y Dinamarca son los países más preocupados en cuanto a la importancia del reciclado, mientras que en España, Sudáfrica y Bélgica esta práctica continúa siendo menor. Según se puede ver en una encuesta realizada por internet, en el Estado español apenas se alcanzan tasas de reciclaje del 30%.

Por contra, en lo que se refiere al ahorro de agua, la encuesta refleja que casi un 80% de los españoles se preocupa de este tema cerrando el grifo al lavarse los dientes. Esta actitud contrasta con la de los daneses, ya que un 40% de ellos reconocen “utilizar el lavavajillas sin medida”.

La encuesta, que se llevó a cabo en Dinamarca, Italia, Noruega, Sudáfrica, Suecia, Bélgica y España, recoge que un 70% de los encuestados considera que uno de los principales problemas que sufre el planeta actualmente es el calentamiento global, por detrás de la pobreza en paises del tercer mundo y el terrorismo.

Todos los encuestados reconocen hacer un uso incontrolado del coche pero el estudio diferencia los diferentes hábitos de los participantes en función de su país de origen. De este modo, se especifica que un 52% de los españoles no utiliza bombillas de bajo consumo en sus hogares, frente al 75% de los daneses o al 74% de los italianos que las usan habitualmente.

Asimismo, más de dos terceras partes de los españoles admite que no desenchufa los electrodomésticos en casa, cuando en Noruega, Sudáfrica y Bélgica lo hacen la mayoria de los encuestados.

De todos modos, la encuesta revela que el conocimiento de los ciudadanos españoles de los problemas medioambientales es muy alto. Así, el 44% de los encuestados lee constantemente sobre este tema mientras que un 40% reconoce querer hacer más pero no sabe cómo”, problema que se extiende al resto de países.

A modo de conclusión, la encuesta explica que el 94% de los españoles cree que puede mejorarse la situación del calentamiento global si la gente se conciencia, un porcentaje similar al del resto de países encuestados.

Hoy en dia existe un fuerte consenso científico que el clima global se verá alterado significativamente, en el siglo XXI, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos (Houghton et al., 1990, 1992) ademas de otros tipos de contaminacion. Estos gases están atrapando una porción creciente de radiación infrarroja terrestre y se espera que harán aumentar la temperatura planetaria entre 1,5 y 4,5 °C . Como respuesta a esto, se estima que los patrones de precipitación global, también se alteren. Aunque existe un acuerdo general sobre estas conclusiones, hay una gran incertidumbre en cuanto a las magnitudes y las tasas de estos cambios a escalas regionales,

 Asociados a estos cambios, habrán grandes alteraciones en el ecosistema global. Trabajos científicos sugieren que los rangos de especies arbóreas, podrán variar significativamente como resultado del cambio climatico.

Aún así, hay una considerable incertidumbre con respecto a las implicaciones del cambio climático global y las respuestas de los ecosistemas, que a su vez, pueden traducirse en desequilibrios económicos . Este tema será de vital importancia en países que dependen fuertemente de recursos naturales.

Con respecto al impacto directo sobre seres humanos, se puede incluir la expansión del área de enfermedades infecciosas tropicales , inundaciones de terrenos costeros y ciudades, tormentas más intensas, las extinción de incontables especies de plantas y animales, fracasos en cultivos en áreas vulnerables, aumento de sequías, etc.

Estas conclusiones han llevado a una reacción gubernamental mundial, se ha expresado en numerosos estudios y conferencias, incluyendo tratados enfocados a enfrentar y en lo posible solucionar la crisis. Este trabajo analizará la problemática del cambio climático global, las bases teóricas, sus posibles efectos futuros, las medidas tomadas y las medidas recomendadas para enfrentar adecuadamente el problema.

Nosotros podemos poner nuestro granito de arena, y empezar a eviatra el suo excesivo del coche y de otros medios contaminantes, aparte del reciclaje, que nos permite salvaguardar nuestros recursos naturales.

Hoy expondremos un video que habal del reciclaje de neumaticos, uno de los materiales mas dificiles de reciclaje hoy por hoy, y uno de los problemas ecologicos mas graves a los que no enfrentemos. Por suerte siempre hay alguien que descubre nuveas soluciones a aproblemas que no acucian como podras ver en este video reciclado.

Traemos una reinvindicacion realizada por los productores de papel, que se compara con la prensa digital.

El informe Árbol papel planeta, titulado Un ciclo con el que ganamos todos, ha escogido diez comparaciones sobre la huella de carbono de diversos productos, actividades o sectores que desmitifican ecológicamente al mundo digital y ponen en valor al papel, con sus virtudas y defectos.  
Algunas de ellas:
1-Leer un periódico en papel tiene menor impacto en el calentamiento global que 30 minutos de lectura de noticias en Internet.
2-La sustitución de los embalajes de plastico reciclado por embalajes de cartón ondulado rebajaría las emisiones anuales de CO2 de España en 133.480 toneladas, tanto como si se retiraran de la circulación 78.518 automóviles.
3-Las emisiones de cinco cheeseburgers o un viaje en coche de 70 kilómetros equivalen a las emisiones asociadas al correo postal recibido anualmente por hogar.
4-Las plantaciones para papel almacenan 50 millones de toneladas de CO2 .
5-La Biblioteca Nacional recibe al mes 20 toneladas de publicaciones, así cada año más de 300 toneladas de CO2 que estaban en la atmósfera son almacenadas en libros, grabados, colecciones…
•6- La cogeneración en la fabricacion del papel ahorra 1,2 millones de toneladas de CO2 al año, que equivaldría a retirar de la circulación medio millón de coches.

Quizá te haya ocurrido que hayas querido meter una bolsa llena de envases en uno de los contenedores de residuos amarillos que están en la calle y te hayas vuelto loco, para meterlo por el pequeño agujero.  Tiene su explicación: se ha comprobado que en los contenedores de tapa abierta se meten muchos más residuos equivocados que no tendrían que estar ahí.

 Si la mezcla de la bolsa amarilla suele contener de media un 35% de residuos que no deberían estar ahí, en los contenedores abiertos de tapa este porcentaje sube al 50%. Así pues, parece que sólo el que se ha preocupado de separar la basura hará el esfuerzo adicional de empujar la bolsa hasta que entre por el agujero. Esto también se ha comprobado en la Comunidad de Madrid, donde la sustitución en los últimos años de los contenedores amarillos abiertos de tapa por otros cerrados con agujero hizo bajar en muy poco tiempo los residuos mezclados de forma errónea de un 60 a un 40%.

-Ahora es raro que se detecten fraudes así-, nos aseguran desde Ecoembes, que lleva a cabo diversos controles e inspecciones para cerciorarse de que la basura separada por los ciudadanos es correctamente reciclada. Y, aunque son ellos mismos los que lo dicen, lo cierto es que en pocos años ha aumentado mucho las tasas de reciclaje en España. Según los datos de esta empresa que se encarga del contenedor amarillo y del azul para papel y cartón, hoy en día se recicla un 81% de los envases de papel y cartón, un 68,9% de los de metal, un 38,4% de los de plástico y un 35,6% de los de madera. Teniendo que sumar a esto las botellas de vidrio, que según Ecovidrio, responsable esta vez del contenedor verde, se recicla un porcentaje del 60%. Ahora bien, todavía se puede reciclar mucho más, y también separar los residuos mucho mejor en las casas.

También ocurre que por muy buena voluntad que se le ponga, a veces resulta realmente complicado acertar con lo que se tira en el cubo amarillo, lo que hace que aún haya un porcentaje importante de impropios (basura que no tiene que estar ahí) en los camiones que llegan a las plantas de separación y de reciclaje. Los errores más comunes suelen ser tirar en este cubo amarillo residuos como papeles (que van en el contenedor azul); plásticos que no son envases, como una percha o una muñeca (que van en la bolsa normal de basura junto al material orgánico); o textiles (que también van en la bolsa de basura normal). ¿Qué se tira entonces en el amarillo? Pues todos los envases de plástico, de tetra brik o de metal: botellas de PET, un cartón de leche, latas de conservas, el film de plástico de envolver los alimentos… Un papel de sugus es un envase y se tira en el amarillo, aunque seguramente sea difícil que su reciclaje llegue hoy en día a buen término por su tamaño. Y también iría en ese contenedor una caja de puros o una de madera de botellas de vino, pues siguen siendo envases. Puedes encontrar una guía completa en la web de Ecoembes.

Las bolsas de plástico hoy tan criticadas también se reciclan, si se meten correctamente en el contenedor amarillo. Son cinco instalaciones en el país las que se dedican a reciclar este otro tipo de envases. Allí llegan las bolsas de plástico en grandes balas ya separadas del resto de la basura. Se trocean, se lavan y se transforman en unas pequeñas lentejas de plástico gris (granza de polietileno de baja densidad) que se venden a 350-400 euros la tonelada (550 euros antes de la crisis) para fabricar tuberías, mesas, suelos, tiestos… ¿Cuántas bolsas de los millones que se fabrican acaban convertidas en esta granza reciclada? Lo cierto es que pocas. Se recicla alrededor de un 23-24% de las 60.000 toneladas de bolsas de plástico al año que producen las empresas adheridas a este sistema de reciclaje, pero, como reconoce Ecoembes, luego hay otras 50.000 toneladas de bolsas de compañías no adheridas, por lo que se estima que las recicladas se quedan en un 10%. También se supone que el mejor residuo es el que no se produce (sustituyendo las bolsas por capachos o carritos) y que una bolsa de plástico puede ser reutilizada varias veces antes de tirarse a la basura. En cualquier caso, si va a ir al contenedor, que sea al amarillo.

Hay distintas maneras de reciclar basura orgánica pero la más conocida es mediante el proceso de compost, que es un tipo de abono orgánico.

El compost convierte los desechos orgánicos generados en tu cas, como pueden ser los desechos de frutas y verduras, cáscaras de huevos, restos de poda, etc, en un abono que permite mejorar la tierra de tu jardín o huerta.

Para generar el compost debemos comprar un compostador prefabricado (hay de diferentes tamaños) que evite la liberación de malos olores, la procreación de insectos y además, absorba el exceso de humedad.

En el fondo se coloca aserrín, y sobre este una capa de desechos organicos (y si están muy secos, humedecer). Luego otra capa de aserrín y desechos y, así sucesivamente, quedando siempre arriba el aserrín.

Cada tres días debe airearse, para liberar los gases, y para proporcionar oxígeno al sistema. Si presenta olores desagradables, agregar más aserrín.

Entre los 60 y 90 días, los desechos orgánicos se reciclaran en compost y se evidencia cuando el producto se observa homogéneo (café oscuro y desmenuzado). A los dos meses, conviene cenirlo.

A partir de este momento, se puede utilizar este producto como abono ya que contiene muchos nutrientes que permitirá un desarrollo favorable a todas las plantas de su jardín. Asi podremos reciclar facilmente en nuestro hogar.

Debido a las ventajas econocmicas producidas durante su reciclado y a la sencillez del proceso, el reciclaje del aluminio se empezó a realizar muy pronto y hoy en día es una actividad normal, técnicamente facil y rentable. El proceso del aluminio reciclado añade, además, importantes beneficios medioambientales, económicos y sociales:

El producir aluminio a partir de chatarra implica un ahorro del 95% de la energía si se compara con la producción a partir del mineral.
En el proceso de reciclado no cambian las características del material ya que se obtiene un producto con las mismas propiedades. Además, el aluminio puede reciclarse indefinidamente y sin disminuir la calidad del mismo.
El 100% del material puede ser reciclado.
En el proceso de reciclado de latas no hay que eliminar otro tipo de materiales, ya que tanto la tapa como la lata son de aluminio; en general, un producto es más fácil de reciclar si está compuesto por un único material.
Las latas vacías se pueden aplastar fácilmente, ocupando muy poco volumen, por lo que son fáciles de transportar.
El reciclado es un proceso rentable porque el aluminio es un metal valioso: por ejemplo, las latas de bebidas usadas recogidas alcanzan un alto valor en el mercado.
Reutilización indefinida. El aluminio recuperado, una vez seleccionado y prensado, se funde y con él se fabrican nuevos lingotes de aluminio que se utilizan para cualquier aplicación.

El diseño y el reciclaje se dan la mano ultimamente en nuestra galeria fotrografica, donde podras ver arriesgadas propuestas por parte de los artistas mas modernos, mostrando como es posible reciclar diseñando. Utilizado materiales en desuso estos artistas consiguen crear nuevos objetos agradables a la vista y que pueden volver a ser usado.

Como podreia ver en las fotos la moda y reciclar no van reñidos.

El envase de vidrio actual, dando muestras de una extraordinaria sensibilidad y adapatacion con los problemas de la sociedad actual, ha desarrollado de manera óptima dos opciones de reciclaje : la reutilizable y la de un solo uso.

Los envases de un solo uso son prácticos para aquellos productos con alto valor añadido y en los que el precio del envase no tiene una gran importancia frente al valor total, tales como productos de alta calidad, destinados a la exportación, etc.

Por lo que se refiere al vidrio reutilizable, se usan especialmente para productos de consumo frecuente, en los que podría ponerse en marcha una logística de distribución descentralizada. Desde ANFEVI siempre se ha defendido el principio de tanto reutilizable como sea posible, tanto de un solo uso como sea necesario.

 La iniciativa pionera del reciclado del vidrio responde a una profunda preocupación del sector vidriero por el medio ambiente. De esta forma, en 1982 la industria vidriera española integrada en ANFEVI puso en marcha, al igual que varios países del ámbito comunitario hicieran años antes, su Programa Nacional de Reciclado de Envases de Vidrio en estrecha colaboración con las Administraciones

El proceso se inicia con la recogida de los envases de vidrio depositados por el ciudadadno, en los contenedores de vidrio situados a tal fin en las calles y plazas de los núcleos urbanos. El vidrio procedente de dichos contenedores es transportado en camiones basculantes con pluma hasta la planta de reciclaje, donde es descargado en una playa de almacenamiento de materia prima.

Mediante una pala cargadora se trasvasa el vidrio recuperado desde la playa de almacenamiento, hasta una tolva de alimentación, a partir de la cual unas cintas transportadoras enlazan automáticamente las diferentes fases del proceso.

La salida de la mencionada tolva es regulada por un vibrador de frecuencia variable, dispuesto en el fondo de la misma. La frecuencia de vibración es controlada por una báscula de pesaje continuo, instalada en la primera cinta transportadora. La combinación de ambos elementos permite ajustar el ritmo de producción de la planta hasta una capacidad máxima de 16 Tm/h.

Todo el material es sometido al campo magnético de un imán permanente, a fin de retirar los materiales de carácter férrico, como son los tapones de botes y botellas. Los objetos metálicos recuperados por este medio serán enviados a una planta de recuperación de chatarras.

A continuación el material pasa por una cinta transportadora plana, donde de forma manual se separa el vidrio verde a procesar, del vidrio blanco, bolsas de plástico, papeles y otros objetos de gran tamaño cuyo componente fundamental no sea vidrio.

Tras la primera purga manual descrita, el material obtenido se vierte sobre una criba mecánica con tres granulometrías: vidrio de menos de 10 mm. de diámetro, objetos comprendidos entre 10 y 60 mm. y objetos de más de 60 mm. de diámetro. Una vez clasificado el vidrio en las tres granulometrías descritas, se inician tres procesos diferentes en función del tamaño.

•El producto menor de 10 mm. se da por terminado y pasa a la sección de almacenamiento.

•El producto mayor de 60 mm. es triturado en un molino de martillos y posteriormente cribado, separando los objetos de menor densidad (corchos, cápsulas, tapones,…) del resto. El producto obtenido se reenvía al inicio del proceso repetidas veces hasta conseguir separar el vidrio de las impurezas.

•El producto de tamaño comprendido entre 10 y 60 mm. es sometido a un proceso de selección óptica según se detalla a continuación.

El vidrio es transportado mediante vibración a través de un canal distribuidor con cuatro salidas, por las que cae en función de su tamaño. A continuación pasa por unos canales de alimentación, donde por medio de vibraciones se orientan los trozos en la posición idónea para ser procesados por las unidades de clasificación óptica.

Las unidades de clasificación óptica distinguen el vidrio roto destinado a ser reutilizado, de los trozos de cerámica, piedras, porcelana y metal no férreo. Cada unidad dispone de unas boquillas de expulsión por aire comprimido, gobernadas por un módulo electrónico capaz de diferenciar la opacidad o transparencia de las partículas que pasan por su campo de acción.

Las partículas de transparencia prefijada se toman como vidrio recuperado y se envían a la sección de almacenamiento. Las partículas rechazadas son sometidas a un segundo escalón de clasificación, dando como resultado material rechazado que se envía al silo correspondiente, o material dudoso que se reenvía al inicio del proceso para su reclasificación.

En los procesos de trituración y transporte por vibración, se desprenden trozos de papel adherido al vidrio (etiquetas) que son aspiradas por medio de un ciclón con exclusa, red de tuberías y toberas de aspiración.

El vidrio recuperado es conducido por medio de una cinta transportadora hasta la zona de almacenamiento, para su posterior carga y transporte en camiones a los hornos de fusión de vidrio

El proceso de reciclado de envases de vidrio es sencillo. Las botellas y tarros que se producen en la fábrica de envases de vidrio, son trasladados a la planta envasadora donde se llenan y utilizan para contener alimentos y bebidas. Dichos alimentos y bebidas, ya envasados, tienen como destino los canales de distribución. Desde estos lugares, los productos envasados son adquiridos bien directamente por el ciudadano, bien por el sector hostelero teniendo como destino final, en ambos casos, el consumo humano Una actividad compartida por las plantas envasadoras -a partir de envases reutilizados el número óptimo de veces y posibles roturas, el sector hostelero y los consumidores es el depósito en los iglúes de botellas y tarros que han concluido su ciclo de uso. Todos estos envases de vidrio ponen en marcha el proceso conocido como reciclado, consiste en la recogida de los envases, separación de objetos extraños y triturado del vidrio, obteniendo el “casco de vidrio”. Este material, como una materia prima, se funde con el resto de la arena, sosa y caliza para la fabricación de idénticos envases de vidrio, de tal forma que las botellas y tarros que incorporan casco de vidrio, siempre son nuevos.

El reciclado de productos es una de las vías que garantiza firmemente la salvaguarda del medio ambiente. Reciclar significa volver al ciclo; así, para que el reciclado de un material sea verdaderamente ecológico y garantice la protección del entono, debe cumplir los siguientes requisitos:

•Que el material obtenido pueda ser utilizado de nuevo íntegramente.

•Que el nuevo material mantenga al 100% sus cualidades.

•Que el material resultante se utilice para fabricar el mismo producto del que proviene.

Estas condiciones son cumplidas a la perfección por el envase de vidrio. De esta forma, este material es el envase ecológico por naturaleza. Además, el reciclado de envases de vidrio conlleva unos beneficios económicos y sociales

Hoy en nuetro blog de reciclaje hablaremos de un tema de gran importancia para las empresas.

En la situación de crisis actual, los planes de ahorro suponen una gran contribución al ahorro de costes, aunque muchas empresas parece que todavía no están del todo concienciadas de las importantes ventajas que pueden obtener con el ahorro energetico.
Para las consultoras autoras de estudios de este tipo, las políticas de ahorro energético en las empresas son una inversión con un retorno de una media de 3 años; así, un plan de ahorro de 10 millones supone una rentabilidad de 3´3 millones al año.
La inversión en implantación de políticas de ahorro energético en una empresa tiene un retorno de una media de tres años, y no ha nada tan rentable como la inversión en ahorro. Si una empresa, por ejemplo, no dispone de un aislamiento termico óptimo, la energía se malgasta y el gasto es enorme.

 Con la negociación y gestión adecuada de tarifas eléctricas y de gas puede lograrse un ahorro de entre un 10 y un 18%.

Además, el uso de motores eficientes puede ahorrar un 30% y deben tenerse muy en cuenta todo lo relacionado con el aislamiento térmico. A ello se une la sustitución de los equipos lumínicos por otros más eficientes y de bajo consumo, que puede traer un ahorro de costes de hasta un 60%.