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Hoy en dia con el desarrollo de nuevas tecnologias y la aparicion de nuevas necesidades han surgido muchas iniciativas que buscan orientar, asesorar o acompañar al que desea emplearse que son muy habituales en nuestro entorno, y actividades formativas al respecto de todo ello o de aquellos que se han quedado sin empleo también son una realidad latente en nuestras ciudades, pero ¿existen actividades formativas para el reciclaje?.

El reciclaje profesional se ha tornado en algo indispensable si queremos mantenernos al día respecto a las nuevos trabajos que aparecen. Pero en la actualidad ya no nos basta simplemente con actualizar conocimientos de nuestra especialidad, ni tan siquiera nos basta con que esa actualización sea permanente, en la actualidad se nos demanda ser multidisciplinares, flexibles, adaptables y tecnológicos.

Ser capaces de adaptarnos en conocimientos a nuestro trabajo habitual puede resultar fácil, ahora bien, cambiar nuestra mentalidad por una nueva puede no resultar tan fácil, y para ello también existen iniciativas para ayudarnos a conocer, entender, comprender, saber utilizar y sobre todo para integrar y sacar el máximo provecho que los avances tecnológicos ponen a nuestro alcance.

Con esta finalidad existen iniciativas como por ejemplo la que lleva a cabo el Ayuntamiento de Barcelona con su organismo Cibernarium, que en el marco de los distintos entes creados para promocionar la actividad económica en la ciudad, fomentar la creación de empresas de reciclado, la actividad emprendedora, la creación de empleo y el cambio de modelo productivo realiza actividades formativas, en forma de cursos, seminarios, cápsulas formativas y demás que versan sobre todo lo necesario para estar adaptados al nuevo entorno.

La compañía Electria, especializada en desarrollo sostenible, construirá en Cetina (Zaragoza) la primera planta en europa de reciclaje de módulos fotovoltaicos. El proyecto, que se realiza en colaboración con el grupo Poseidon, pionero en el reciclaje de  silicio, supondrá una inversión de tres millones y la creación de 20 empleos.

José Luis Manzano, presidente de Electria, considera que esta iniciativa “surge de la necesidad de anticiparse a una próxima normativa que, probablemente, será de aplicación obligatoria”. Además, se considera obligado “a abordar” este asunto, “por la necesaria conciliación entre el desarrollo industrial y el respeto al medio ambiente“.

Según los cálculos de la empresa, existen ya más de 10.000 toneladas de paneles fotovoltaicos que necesitan ser recicladas en Europa. Las necesidades anuales previstas para 2015 serán de unas 15.000 toneladas y superarán las 35.000 toneladas en 2020. Es, precisamente, en este año cuando se estima que el mercado crecerá de forma exponencial, dada la aceptación que la energía fotovoltaica está experimentando en todo el mundo.

Manzano subraya que “el proceso de reciclaje de los módulos fotovoltaicos abre nuevas oportunidades de mercado, especialmente por la recuperación del silicio”. Con el reciclaje se promoverá la reutilización para la fabricación de nuevos módulos, así como “un ahorro sustancial en la fabricación”, ya que el silicio representa el 70% del coste de la célula solar. Así, en opinión del directivo, “España ha sido pionera en este campo y debe seguir manteniendo su liderazgo en las próximas décadas”.

Como ya hemos podido ver en otras ocasiones los recursos no renovables son aquellos que no se regeneran, como los combustibles fósiles y los minerales. Existen cantidades escasas de los mismos, así que -en la medida que aumenta su consumo- tienden a agotarse, como lo advirtieron diferentes estudios desde los años 70. Durante el siglo XX se dispararon las extracciones de carbón, petróleo, gas y minerales (y se redujeron las reservas) por lo que fue necesario ir cada vez más lejos en los procesos extractivos. El petróleo inicialmente se producía sólo en tierra firme, pero en las últimas décadas las perforaciones se trasladaron a los mares, con las consecuencias conocidas. Con la minería pasa algo similar.

Estos crecientes impactos ambientales  llevaron a muchos países a restringir la minería. Redujeron la minería interiormente, mientras aumentaban sus compras a países con menos controles ambientales. Por ejemplo, en el caso de las tierras raras (usadas en fabricación de imanes, láseres, superconductores y otros), varios países industrializados cerraron sus minas hace años  y aumentaron sus importaciones de la China, que hoy tiene el 95% de la producción mundial. Pero, los chinos han bajado dramáticamente (72% el año pasado) la producción de 17 metales esenciales para industrias de alta tecnología.

Estas medidas mantienen en vilo a las empresas tecnológicas pues los precios de estas materias primas han aumentado demasiado. Por ello las Naciones Unidas han hecho un llamamiento a desarrollar procesos del reciclaje de metales estratégicos; un mercado que está por construir pues sólo se recicla el 1%. La situación ha llevado a un primer plano mundial a especialistas del reciclaje, como el químico alemán Wolfram Palitzsch, quien montó una fábrica para extraer metales estratégicos de aguas residuales, paneles solares, bombillas desechadas y otros residuos.

Con el objetivo de reducir la contaminación producida por los residuos, investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela  trabajan en un proyecto que busca la utilización de neumaticos reciclados como combustible  en lugar de carbón o petróleo.

Aplicada en Cementos Cosmos, la única cementera que existe en Galicia que desarrolla todo el proceso de producción,  esta iniciativa ha logrado, después de tres años, “reducir en buena medida la contaminación del entorno de la fábrica, sustituyendo un 20% del combustible tradicional por el reciclaje de neumáticos troceados”, según los investigadores.

Este proyecto consiste “en la alimentación de neumáticos troceados como combustible complementario para un horno de clínker, donde se crea la pasta de cemento”, según explicó el coordinador del proyecto, José Manuel Navaza Dafonte, del departamento de Ingeniería Química de la USC, que señaló que el sector cementero europeo ha apostado por la diversificación de sus fuentes de energía, mediante la utilización de combustibles alternativos.

Los combustibles alternativos “más utilizados” en la actualidad son, según Navaza, los neumáticos usados, los aceites usados, disolventes y residuos de la madera, además de otro tipo de residuos como plásticos, lodos de depuradora, pinturas o barnices, entre otros. En este sentido, el profesor Navaza indicó que el proyecto de aprovechamiento de neumáticos como combustible alternativo en una fábrica de cemento se enmarca dentro de una problemática más amplia debido a la existencia de un residuo de difícil eliminación y “para el que es necesario encontrar una solución a los problemas ambientales que genera”.

Los investigadores de la USC proponen un sistema que consiste en la combustión de los materiales orgánicos del neumático a temperaturas muy elevadas. “La incineración de los neumáticos usados tiene como ventaja el hecho de ser un proceso exotérmico, con la consecución de calor que puede ser utilizado como fuente de energía”, afirmó Navaza. Así, indicó que el poder calorífico de los neumáticos es del orden de 35 millones de julios por kilo, mientras que el de la madera y el carbón se sitúa en 22 y 25 millones de julios por kilo, respectivamente.

Por cada tonelada de vidrio reciclado se ahorran 130 kilogramos de combustible y 1.200 de materia prima. El vidrio por suerte  un material 100% reciclable que no disminuye su calidad en el proceso de reciclado.

El mínimo exigido por la Unión Europea es un 60% de vidrio reciclado. España traspasó esa cifra en 2007, aunque países como Suecia, Suiza o Bélgica ya superan el 90%.

El sistema de gestión de residuos ECOVIDRIO puso en marcha el método del “punto verde”, por el cual los fabricantes de vidrio pagan una tasa que financia la recuperación de los envases. En España sólo existe una manera de reciclar el vidrio: se recuperan los envases y se trasladan a una planta de reciclado donde se procesan para convertirlo en “calcín”, el material del que se obtiene el vidrio reciclado. La temperatura de fundición del calcín es sensiblemente inferior a la de las arcillas originarias, con lo que se ahorran grandes cantidades de combustible y se evitan emisiones contaminantes a la atmósfera. En países como Alemania existe la posibilidad de reutilizar el envase sin necesidad de someterlo a un nuevo proceso de fabricación, sino sólo de lavado.

Los contenedores para la recuperación de vidrio comenzaron a instalarse en los centros urbanos españoles en los años ‘80. Hoy la mayoría del vidrio recuperado proviene de los llamados iglús o contenedores verdes. El incremento de la tasa de reciclado de vidrio entre 2003 y 2007 pasó de 10 kilos por habitante a casi 15. Esto indica que los ciudadanos han adquirido el hábito de reciclar vidrio como una actividad cotidiana, según el Ministerio de Medioambiente. Pero no reciclamos igual fuera del ámbito doméstico.

Debemos extrapolar esa actitud al lugar de trabajo, la escuela, la calle, las universidades. Todavía queda mucho trabajo de concienciación y comunicación.

No sólo es importante reciclar, sino también prevenir la creación de residuos. Las empresas encuentran grandes limitaciones para establecer medidas de prevención, uno de los frentes en los que trabaja ECOVIDRIO. La sociedad condiciona la fabricación y comercialización de los productos en unos determinados envases en lugar de otros. Se prefieren envases de un solo uso y de menor tamaño frente a formatos más grandes y reutilizables.

La publicidad comercial ha sabido apropiarse del discurso ecologista de manera que los consumidores confunden el uso de productos denominados “verdes” con un comportamiento responsable en el consumo. Es mejor adquirir un estilo de vida sostenible, o lo que el profesor Carlos Taibo llamaría “una sencillez y austeridad voluntarias”. “No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia”, según el dicho popular.
 
Hay sectores económicos como la hosteleria que producen residuos de vidrio, pero no siempre se recuperan. Es difícil encontrar un local en el que conserven la costumbre de devolver al cliente parte del precio a cambio del casco de la bebida. Hace falta concienciar a los empresarios hosteleros de la importancia de recuperar no sólo los cascos de refrescos y cervezas, sino también separar las botellas de vino, agua, etc.

Daniel Goleman, autor del término “inteligencia emocional” traslada este concepto a la ecología en su obra “Inteligencia ecológica”. En ella otorga al ciudadano la responsabilidad de preservar el medio ambiente a través de acciones que implican un razonamieno lógico: decisiones responsables a la hora de elegir la procedencia de los productos que compra, el coste ecológico de su fabricación, transporte y envasado y la gestión de los residuos que se generan.

La mentalidad ecológica, que debe ser la mentalidad de los hombres y mujeres del siglo XXI, no es la de un autómata que sólo elige el color del contenedor al tirar la basura, sino la de un ser humano consciente y responsable que decide cómo y qué recursos consume.

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La Universidad de Sonora ha vuelto a iniciar su campaña de reciclaje que años atras habia promovido en su interes por la coservacion del medio ambiente.

El programa de reciclaje 2011 “Hago la diferencia reciclando”, tiene la intencion de recolectar la mayor cantidad de aparatos eléctricos y electrónicos para enviarlos a los lugares adecuados para su reciclado.

“El avance tecnológico no tiene sentido si no se procura el cuidado y respeto de los recursos naturales, y por ello, el Alma Máter además de formar profesionistas también se ocupa de las necesidades de la sociedad”, expresó Heriberto Grijalva Monteverde.

El rector de la Máxima Casa de Estudios de Sonora indicó que será los sábados cuando las personas podrán ir a depositar los aparatos en desuso como telefonos moviles, hornos microondas y televisores.

El reciclaje es un asunto que aun no hemos desarrollado adecuadamente. Es necesario que la gente se conciencie sobre el tema y elimine los residuos sobrantes de la forma que menor gasto implique. Por norma general nuestro compromiso con el reciclado termina diferenciando las distintas basuras para su recogida y desconocemos como funcioa el reciclaje.

Asi que vamos a dejar un video en dos partes que explica como realizar compost casero. Asi podremos apoyar el reciclaje de una forma mas activa.

Aunque casi todos los plásticos pueden ser objeto de reciclaje, no es adecuado mezclar dos tipos de plasticos distintos, ya que uno puede contaminar al otro, reduciendo el valor del material.

Es por ello que muchos lugares de plastico reciclado municipales en los E.E.U.U.  no  aceptan. las tapas y los casquillos plásticos de los envases, ya que éstos no están hechos con los mismos materiales o  tipos de plástico.

Ademas, los casquillos y las tapas plásticas pueden atascar el equipo de procesamiento en las instalaciones de reciclaje, y los envases de plástico con las tapas todavía en ellas podrían no ser compactadas correctamente durante el proceso de reciclaje.

Algunos programas de reciclaje de plastico aceptan los casquillos y las tapas plásticas, pero generalmente solamente si no están en sus envases y se han agrupado en lotes por separado.  Sin embargo, dada la gran cantidad de problemas potenciales, la mayoría de los recicladores evitan en lo posible tomarlas en conjunto. Así es difícil creerlo pero es la verdad: En casi todas partes los consumidores responsables son los que lanzan sus casquillos y tapas plásticas a la basura en vez del compartimiento de reciclaje.

En cuanto a casquillos y tapas de metal, pueden atascar también las máquinas de procesamiento, pero muchos municipios las aceptan para reciclar de todos modos porque no causan ningún problema de contaminación durante el proceso en lotes. Para manejar con cuidado la tapa potencialmente cortante de cualquier lata o tarrito que tú estés reciclando (por ejemplo uno de atún, sopa o alimento de animal doméstico), dobla y hunde cuidadosamente la tapa en el tarro, enjuágalo bien, y ponlo en tu compartimiento de reciclaje.

Por supuesto, la mejor manera de reducir todas las clases de reciclaje de envase y de tapitas es comprar en envases grandes en vez de uso único (porción singular).  El mismo método se puede usar con casi todos los artículos en botella y enlatados de la tienda de comestibles que compramos rutinariamente para el hogar. Si más gente comprara al por mayor, repartiendo alimentos y bebidas de envases más grandes (y menos numerosos), podríamos hacer un impacto enorme en el volumen de desechos.

La Mancomunidad de Monte Ibérico ha firmado un acuerdo de reciclaje con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino un convenio de colaboración para participar en una experiencia piloto de compostaje doméstico a lo largo de nueve meses.

La empresa de reciclado Novotec,  sera la que realice el seguimiento técnico del proyecto en el que se presentan como objetivos la reducción en la generación de residuos orgánicos, fomentando su reciclaje, así como la concienciación ambiental de la población en esta materia.

Ya tuvo lugar la jornada inicial formativa de la experiencia en el Ayuntamiento de Higueruela de Albacete, a la que asistieron gran número de participantes implicados, así como representantes locales y autonómicos.

El Presidente de la Mancomunidad, Martín González Martínez, agradeció a los participantes que se han embarcado en este proyecto, con la intención de implantar este proyecto en un futuro inmediato en muchas más viviendas de los municipios que integran la Mancomunidad. El principal objetivo: la reducción de residuos que se generan, entre otros. Rubén Ferreras, uno de los coordinadores del proyecto y Esther Martín, técnico responsable en La Mancomunidad, ambos de Novotec, expusieron el modo de realización del compost a través de una guía, resolviendo a su vez las dudas planteadas por los participantes.

Un total de 40 participantes, entre ellos 2 colegios: Virgen de Consolación de Montealegre del Castillo y San Pedro Apóstol de Casas de Juan Núñez y 38 familias, aprenderán a realizarán «compost en sus domicilios», para lo que se les ha proporcionado un compostador, un aireador, un cubo para la recogida de orgánicos y cinco bio-trituradoras a compartir entre varios participantes, así como un asesoramiento especializado totalmente gratuito.

Para supervisar la práctica se realizarán cuatro visitas durante el proyecto y se recogerá una muestra única de la Mancomunidad, para analizar la calidad de compost. Así mismo, en los colegios se están celebrando charlas de sensibilización ambiental sobre los residuos y el compostaje. Desarrollar un modelo para la recuperación ambiental de residuos del hogar y jardín mediante una tecnología fácil es uno de los objetivos de este proyecto piloto.

Los efectos de la lluvia acida pueden llegar a ser devastadores, desde la acidificación de ríos, lagos y mares que contaminana la vida acuática, hasta el desgaste y muerte de la vida vegetal.

Por si fuera poco, cuando la lluvia ácida cae al suelo, ese agua arrasa con los fertilizantes naturales de la tierra, con lo que se da un empobrecimiento del suelo total, que termina envenenando a las plantas, ya que les quita sus minerales e iones esenciales, produciendo así más mortandad.

Pero no sólo a los seres vivos afecta, sino que corroe las construcciones e infraestructuras humanas. Por ejemplo estatuas y monumentos hechos de mármol o caliza, se deshacen con cada lluvia ácida comvirtiendose en residuos.

Un estudio de 2005 descubrió que el sulfato de la lluvia ácida reduce el metano que se produce en las zonas de pantanos, o sea que a la larga también potencia el efecto invernadero que ha producido el calentamiento global y el cambio climático que tanto sufrimos hoy en día.

Se suele llamar lluvia ácida, a las precipitaciones acusosas(lluvia, nieve, aguanieve, niebla y rocío) y también a las deposiciones secas (partículas acidificanes y gases) que contienen componentes ácidos. Un nombre correcto para la lluvia ácida, sería deposiciones ácidas.

Ahora la explicación: el agua destilada, que no tiene dióxido de carbono, tiene un PH neutral de 7. Cualquier líquido con menos de 7 de PH es ácido, y aquellos que tienen un PH superior son llamados básicos.

La lluvia común, o sea no la lluvia ácida, tiene un PH de 5,2 a 5,6, o sea es un agua ligeramente acidificada. Esto es porque el dióxido de carbono y el agua en el aire reacciones juntas para formar el ácido carbónico, un ácido débil.

Esto sucede cuando la acidez de la lluvia común entra en reacción con la contaminacion atmosferica, principalmente los óxidos de azufre y los óxidos de nitrógeno. Así, cuando el agua de la lluvia entra en contacto con la contaminación humana de la atmósfera, forma ácidos sulfúricos y nítricos. Así el agua de lluvia se vuelve más ácida todavía, con un PH por debajo de 3.

¿Qué lo causa? Los contaminantes humanos, como los humos nocivos que largan las fábricas, y las centrales eléctricas contaminantes como la energía a base de carbón, gas o productos derivados del petróleo. También los vehículos emiten gases nocivos que aportan su grano a la contaminación general.

Historia de la Lluvia Ácida
La contaminación del hombre comenzó, a gran escala, con la revolución industrial. Ya en 1852, Robert Angus Smith estudió la lluvia ácida, que ya era un problema, y demostró que estaba relacionada con la polución del aire en Manchester, Inglaterra. Pero recién en os años 60 del siglo 20 los científicos comenzaron a estudiar el fenómeno de la lluvia ácida. El término mismo aparece recién en 1972.

Ya por los 70 la lluvia ácida comenzó a ser un problema grave, por lo que las industrias comenzaron a ser alejadas de las áreas pobladas, pero no sólo los humanos la sufrimos. Varios países europeos, Rusia y China son los que más la sufren actualmente. Los peores son quienes todavía tienen centrales eléctricas que funcionan quemando carbón o diesel.

Lo peor es que muchas veces las deposiciones de la lluvia ácida caen a kilómetros de distancia de donde se han producido los contaminantes, así que un país puede ser altamente contaminante, pero los efectos nocivos se pueden sentir en la nación vecina.